Cuento corto Mi abuela

28 September, 2016 no comments Posted in Historias

Cuento corto Mi abuela

Por lo general durante el verano, yo viajaba a la ciudad para pasar las vacaciones con mi abuela. Ella era una persona bajita y muy delgada, de cabello color rojo y una mirada muy dulce.

Me la pasaba mejor que en casa, pues a diario me dejaba comer chocolates y golosinas, algo que mamá nunca me habría permitido.

Sin embargo, mi momento favorito era la hora de irme a la cama, pues ella arrimaba a un lado de ésta su mecedora, se sentaba y cogía un libro de cuentos cortos con el propósito de relatarme una historia.

Era muy curioso, porque mi abuelita escogía el cuento por orden alfabético (era un método ingenioso, pues así las historias no se repetían durante las vacaciones, aunque yo conocía ese libro al derecho y al revés).

Ella sacaba sus lentes de su estuche y comenzaba la lectura. Cada personaje tenía una voz diferente, con lo que me permitía imaginar asignarles un aspecto físico a los protagonistas que intervenían en esa narración.

Después se levantaba de la mecedora y apagaba la luz, cerciorándose de que yo estuviese dormido.

Hoy mi abuela ya no está, hace 21 años que se fue, pero a pesar de ello la sigo recordando con muchísimo cariño. Aún conservo ese libro de cuentos en uno de los cajones de mi recámara.

Recuerdo que una semana antes de que muriera, me dijo:

– Ten hijo quiero que conserves este libro.

– ¿Pero porque abuelita? Si es tu favorito.

– Yo ya estoy viejita, mis ojos cada día ven menos y pronto necesitaré que seas tú quien me lea una historia para irme a dormir. ¿Lo harías?

– Claro Abue, es lo menos que puedo hacer por ti.

El día que la sepultaron, me puse a hojear el libro, sólo para encontrar los cientos de dibujos que yo le había obsequiado a ella desde pequeño, todos con el día de la fecha en el que se los di.